Tu móvil vibra… pero no es nadie del trabajo.
Es febrero llamando desde dentro, con antifaz puesto y ganas de calle. Puedes posponerlo, ignorarlo… o descolgar y perderte hasta que amanezca.
El diseño juega con la pantalla de llamada entrante: iconos conocidos, decisión imposible y una máscara que te mira como diciendo “tú sabes que vas a aceptar”. Humor moderno para una tradición de siempre.
Para quienes no necesitan calendario para saber cuándo llega, porque el Carnaval no avisa: aparece. Divertido, actual y con pellizco.
Ligero, resistente y listo para salir sin mirar la hora.
No es solo un gymsack: es una llamada que nunca deberías rechazar.




