Un tipo levantando el brazo, papelillos al aire y media plaza pendiente de lo que va a decir.
No hace falta escenario: Cádiz detrás y la copla por delante.
El dibujo tiene sabor a comparsa de las que entran suave y acaban pellizcando. Colores vivos, antifaz escondido y esa frase que suena a presentación que se queda contigo todo el año.
Pensado para quien reconoce el veneno bueno: el que engancha sin remedio cada febrero. Alegre, vistoso y muy de afición.
Cómodo, resistente y listo para patear calles.
No es solo un gymsack: es un trocito de repertorio caminando contigo.




