Brazos en alto, mirada al cielo… y un punteo imaginario sonando de fondo.
Un aire setentero que parece arrancar un pasodoble suave antes de que entre el grupo.
La ilustración mezcla estética hippie y Carnaval: símbolos de paz, notas flotando y nombre de agrupación que suena a nostalgia con compás. Muy melódico, muy de escuchar con los ojos cerrados.
Ideal para quien disfruta las coplas con sabor clásico, de las que se tararean sin darte cuenta. Tranquilo, musical y con pellizco.
Ligero, práctico y preparado para cualquier paseo.
No es solo un gymsack: es un “lalalala” que te acompaña todo el día.




